A partir de la interrupción de las exportaciones de trigo por parte de Rusia y la situación de sequía que también se presenta en Ucrania y Kazajstán, se ha venido desarrollando en el país una campaña para justificar el incremento de precios de las harinas, el pan y prácticamente todos los productos alimenticios. Sin embargo, el incremento de los precios no tiene ninguna base que justifique dicha acción.
No hay desabasto y tampoco caída de la producción a nivel internacional. La producción mundial de cereales en 2010 fue de aproximadamente de 2´286 millones de toneladas, 1.5% mayor que el año anterior. Es una producción de las más altas que hemos conocido.
Además, en la actualidad el incremento de los precios de los alimentos no pueden ser explicados, dado que a diferencia de la crisis del 2006-2008, el precio del petróleo, se encuentra a menos de 71 dls., cuando en los años de la crisis alimenticia llegó a 140 dls. De igual manera existe suficiencia de inventarios y el crecimiento económico y la demanda mundial de alimentos no tiene aún un fuerte incremento. El nivel de los precios del petróleo ha provocado una reducción de la demanda de granos para la producción de biocombustibles.
La recuperación económica y el aumento de la producción de granos son señales positivas para América Latina, el Caribe y en particular para México. Las previsiones de producción de cereales de América Latina y el Caribe para el 2011 muestran un crecimiento del 6,3 %, debido a la expansión de la producción de cereales de países latinoamericanos y de la producción nacional.
Esta alza es totalmente contraria a las previsiones internacionales. Recordemos que en el informe “Perspectivas de la Economía Mundial y Reporte de la Estabilidad Financiera Global”, del Fondo Monetario Internacional señala que “diferencia de muchas otras materias primas, los precios de los alimentos se recuperaron en forma modesta”.
Como ejemplo claro, en el 2007 en nuestro país la cosecha de frijol alcanzó las 994mil toneladas; en 2008 mas de un millón 111mil toneladas; para 2009 se alcanzaron un millón 50mil toneladas y para el presente año se espera una cosecha record histórica; pese a ello, se han importado ya mas de 162 mil toneladas. En nuestro país el consumo aparente es de un millón 100mil toneladas, con un consumo per cápita de 11.2 kg.